miércoles, 19 de junio de 2013

lunes, 29 de abril de 2013

CEREMONIA AMAZÓNICA SHUAR

Un Shuar Iwishin del sur de la amazonia ecuatoriana realizando una Ceremonia de curación con Natem - Ayahuasca...


ESPIRITUALIDAD ANDINA

ESPIRITUALIDAD EN EL MUNDO ANDINO

La multiculturalidad en nuestro continente conocido como Abya Yala, permite una diversidad de manifestaciones espirituales que va desde el sur de Chile con la presencia de los Mapuches hasta el norte los Sioux que viven “en las praderas centrales del actual terri­torio de los Estados Unidos”, así como los Navajos y varios pueblos del norte de América.
La espiritualidad en el mundo andino está íntimamente relacionada con la salud de las personas y los pueblos y por tanto con la búsqueda de la armonía, la paz y el equilibrio. Su sabiduría brota en su vivencia-conciencia-cotidiana porque cada actitud revela una relación con todo lo que existe y como tal busca siempre el disfrute.

ESPIRITUALIDAD NATIVA AMERICANA

El culto al "Gran Misterio" era silencioso, solitario, libre de cualquier búsqueda egoísta. Era silencioso porque toda palabra necesariamente es débil e imperfecta; por lo tanto, las almas de mis ancestros ascendían hacia Dios en una adoración sin palabras. Era solitario porque creían que Él está más cerca de nosotros en la soledad, y no había sacerdotes autorizados para intervenir entre un hombre y su Creador.
Nadie podía exhortar, confesar o entrometerse de manera alguna en la experiencia religiosa de otro. Entre nosotros, todos los hombres fueron creados como hijos de Dios y se paraban erguidos, conscientes de su divinidad. Nuestra fe no podía ser concebida en credos ni forzada en quien no estuviese dispuesto a recibirla. En consecuencia, no había prédica, proselitismo ni persecución y tampoco había mofadores o ateos.
No había templos ni santuarios entre nosotros, excepto los de la naturaleza. ¡El Indio consideraría sacrilegio construir una casa para Él, con quien podía encontrarse cara a cara en los pasillos misteriosos y sombríos del bosque primitivo, en el soleado regazo de las praderas virginales “o en las cimas de los cerros venerables” (Acotación del equipo responsable de este guía).
Sobre las vertiginosas cúspides de roca desnuda, allá a lo lejos, en la enjoyada bóveda del cielo nocturno,  Él, que se viste a Sí mismo con delgados velos de nubes ahí en la orilla del mundo visible donde nuestro Bisabuelo Sol enciende su fogata vespertina; Él, que navega sobre el viento inclemente del norte, o infunde Su espíritu suavemente sobre los aromáticos aires del sur, cuya canoa de guerra es lanzada sobre ríos majestuosos y mares tierra adentro —¡Él no necesita una catedral inferior!
Desde su punto de vista, el Sol y la Tierra fueron los padres de toda la vida orgánica. Del Sol, como padre universal, procede el principio dador de vida en la naturaleza y en el vientre paciente y fructífero de nuestra madre, la Tierra, se esconden los embriones de plantas y hombres.
Los elementos y las fuerzas majestuosas de la naturaleza —el Relámpago, el Viento, el Agua, el Fuego y la Helada— eran vistos con asombro como poderes espirituales, pero siempre secundarios y de carácter intermedio.
Creíamos que el espíritu penetra toda la creación y que cada criatura posee un alma en algún grado, aunque no necesariamente un alma consciente de sí misma. El árbol, la cascada, el oso gris, cada uno es una Fuerza personificada y como tal era objeto de reverencia.
Al Runa le encantaba simpatizar y experimentar una comunión espiritual con sus hermanos del reino animal, cuyas almas mudas tenían, según él, algo de la pureza impecable que le atribuimos al niño inocente e irresponsable. Tenía fe en los instintos de los animales, como en una sabiduría misteriosa dada desde lo alto. Y aunque aceptaba humildemente el sacrificio supuestamente voluntario de sus cuerpos para preservar el propio, rendía homenaje a sus espíritus mediante rezos y ofrendas prescritas. Cada acto de su vida es, en un sentido muy real, un acto religioso. Reconoce el espíritu en toda la creación y cree que extrae poder espiritual de él.
Su respeto por la parte inmortal del animal, su hermano, a menudo lo lleva a colocar el cuerpo de su presa ceremoniosamente en la tierra y decorar la cabeza con pintura simbólica o plumas. Entonces se pone de pie en actitud de oración, sosteniendo en alto la pipa llena, como muestra de haber liberado con honor el espíritu de su hermano, cuyo cuerpo su necesidad lo llevó a tomar para sustentar su propia vida.
El runa era un hombre religioso desde el vientre de su madre. Desde el momento en que ella reconocía la concepción hasta el final del segundo año de vida —que era la duración normal de la lactancia— la influencia espiritual de la madre era lo que más contaba. Su actitud y meditaciones secretas debían llevarse a cabo de tal forma que infundieran en el alma receptiva del nonato el amor por el "Gran Misterio" y un sentido de hermandad con toda la creación. El silencio y el aislamiento son la regla de vida para la mujer embarazada, quien vagaba devotamente en la quietud de los grandes bosques o en el regazo de la pradera inexplorada.
Cuando el día de su vida amanece, el milagro se le ha confiado a ella. Entonces la madre ha sido entrenada y preparada en cuerpo y mente para esta labor, su más sagrada, desde que tiene memoria.
Ella continúa su enseñanza espiritual, al principio silenciosamente —simplemente señalando con el dedo la naturaleza— y más tarde con canciones murmuradas, como canto de aves, de mañana y tarde. Para ella y para el niño, las aves son personas reales que viven muy cerca del "Gran Misterio", los árboles que murmuran respiran Su presencia, las caídas de aguas cantan Su alabanza.
Si el niño se muestra irritable, la madre levanta su mano. "¡Calla, calla!", le advierte con ternura, "¡Los espíritus pueden perturbarse!" Le pide que permanezca quieto y escuche la plateada voz del álamo o los címbalos estruendosos del abedul. Y por la noche ella señala hacia los cielos, el brillante sendero a través de la galaxia esplendorosa de la naturaleza hacia Dios. Silencio, amor, reverencia —ésta es la trinidad de las primeras lecciones. Y a éstas añade posteriormente generosidad, valentía y castidad.
Esta madre salvaje no sólo tiene la experiencia de su madre y abuela, y las reglas aceptadas de su gente como guías, sino que humildemente busca aprender de hormigas, arañas, castores y tejones. Estudia la vida familiar de las aves, tan exquisita en intensidad emocional y paciente devoción, hasta que ella misma parece sentir el corazón materno universal en su propio pecho. Con el tiempo, el niño toma una actitud de oración por iniciativa propia y se expresa con reverencia de los Poderes. Piensa que es hermano de sangre de todas las criaturas vivientes, y el viento de tormenta es para él un mensajero del "Gran Misterio"(Black Elk o Alce Negro, 1863.1941).
En conclusión, a lo largo y ancho de “Abya Yala (América) muchos pueblos y nacionalidades como los Azteca, Kllawaya, Aymara, Mapuche, Maya, entre los que más se destacan, tienen una práctica de la espiritualidad en común relacionada con  la búsqueda de la armonía, la paz y el equilibrio.

LOS CUATRO MUNDOS
De esta creación se expresan cuatro mundos dentro de nuestro microcosmos.

  • El Hawa Pacha, donde están todas las deidades de Pacha donde circunda también Allpa Mama.
  • Kay Pacha, es la vida que se desenvuelve dentro de Allpa Mama.
  • Uku Pacha, lo que se siembra, lo que se piensa y lo que se recoge de ese pensamiento, de ese sentimiento, lo que se sembró.
  • Chayshuk Pacha, que para el Achik es otro mundo, el de los Yayas, los abuelos, porque la muerte no existe y ellos van hacia el Hawa Pacha.
Hasta aquí están los mundos que existen para el común de las personas.
Los Yayas se comunican como intermediarios de Inti, de Killa, de Pachakamak-Pachamama “o energía gobernante”, de Pachakutik “o energía palpitante y Pachayachachik “o Kuntixi Viraqocha Pachayachachik, que en la época inka,  se convierte en la energía esencial estructurante del mundo”. El lugar donde están dentro del Hawa Pacha se llama Chayshuk Pacha.
Los sabios originarios están relacionados con los grandes espíritus del mundo, que se interrelacionan las fuerzas para el fortalecimiento en la comunicación de la vida espiritual. Así mismo nuestros Taitas o Abuelos que enmarcaban en los cuatros elementos de la vida que son: Aire, Fuego, Agua y la Tierra, cada uno de ellos cumplen una función de la vida y fuerzas, el aire es que nos purifica la vida, el Fuego es la fuerza, ánimo, y el poder, el Agua es el amor, cariño, respeto y la armonía y la Tierra nos da la vida para el ser humano que existe una correlación de la vida.

Msc. Manuel M. Gualán Medina (Yachak - Chamán)
Pueblo Saraguro.
E-mail: gualan27@hotmail.com, gualan59@hotmail.es
https://www.facebook.com/manuelm.gualanm.5
Cel. 0992055902

viernes, 26 de abril de 2013

CEREMONIA ANDINA

Ceremonia Andina en un Cerro del Parque Nacional Llanganates, agradeciendo a la Pachamama y Pachakamak, honrando al Gran Espíritu...

jueves, 28 de marzo de 2013

PLAN ESTRATÉGICO DE LA FUNDACIÓN INTERCULTURAL RUNA YACHAY - FIRY

ANTECEDENTES


Las culturas prehispánicas que habitaron el Ecuador, tenían una forma cósmica de ver y entender el mundo; es decir sus vivencias como filosofía estaban fundamentadas en el entendimiento de las leyes que rigen la naturaleza. De ahí que su cosmovisión no fuera lineal al estilo occidental, sino más bien circular o mejor dicho cíclica.

Dentro de la evolución de estas culturas, surgieron divisiones naturales en la escala social, en la que los iniciados o conocedores de los misterios; los Yachak, Iwishin, Taitas y Mamas tuvieron y tienen fundamental trascendencia para el desarrollo religioso político y social de los pueblos.

¿Quién es el Yachak?, es un hombre de conocimiento, que ha recibido las iniciaciones simbólicas de un maestro, que le han permitido alcanzar conocimientos en astrología, medicina, artes y ciencias, para ponerlas al servicio de su pueblo, pero más que eso, es el depositario de la cultura secreta e iniciática y de los conocimientos adquiridos a lo largo de la historia de un pueblo.

Muchos confunden a los Yachaks o los llaman Shamanes, cuando la denominación correcta es Yachak, actualmente en el Ecuador como en América Latina existen muchos iniciados, los más trascendentes permanecen invisibles a la sociedad y son los que guardan los ritos y los conocimientos del pueblo indio.
Makarios Oviedo, escritor riobambeño, en su investigación Periodística – Antropológica “El Retorno del Hombre Rojo”, recoge en una serie de entrevistas, la forma de ver, entender y asimilar el mundo de estos hombres de conocimiento que se reunieron hace algunos años en Cochabamba – Bolivia, para juntar sus vibraciones para preparar a los pueblos en los cambios que se avecinan con el próximo Pachacutik, o ciclo de 500 años como lo explica claramente el cineasta e investigador ecuatoriano en su documental “Puntiachil”; lo cierto es que como ya dije, para los indios el devenir histórico es circular y responde a ciclos, que se van alternando en etapas de prosperidad y decadencia, según se desprende de las investigaciones, los Yachak creen que el segundo Pachacutik ya inició y llegará a su punto culminante entre la tercera y cuarta década de este siglo, con lo que se verá un resurgir de la cultura indígena, de su visión ecológica y humanista de relacionarse con los elementos, de su respeto a la Madre Tierra. Estos Yachak reunidos en Cochabamba, plantearon elementos unificadores a esta evolución cíclica, así cobra fundamental vigencia la visión Teórica – Práctica de la cultura del maíz.

El conocimiento y sobre todo el entendimiento de los ciclos de la vida, marcan necesariamente las nuevas formas de interrelación que el hombre de este siglo debe tener con la naturaleza, interrelación que obligatoriamente debe estar marcada por el respeto.
La salud integral, es un derecho del ser humano, como tal dentro de las manifestaciones implícitas de la cultura, debe ser valorado en sus distintas dimensiones. Dada la crisis económica que atraviesa nuestro país y la idiosincrasia de nuestro pueblo la medicina tradicional y ancestral ha tomado un auge, auge que se debe también a los equilibrios que proporciona el hacer uso de la misma, es decir las pocas contraindicaciones médicas que provoca.

La Medicina Ancestral y Tradicional, en el Ecuador tiene raíces históricas que se remontan diez mil años en el tiempo, cuya permanencia se ha hecho plausible a lo largo de tres siglos de colonia española y dos de vida republicana. Vigencia que ha sido sustentada en satisfacer las necesidades y cosmovisiones de los pueblos necesitados del Ecuador, así se han nutrido con su esencia; indios, mestizos, montubios, campesinos, y otros grupos que han encontrado en ella una alternativa menos costosa y de fácil acceso.
Los viejos curanderos salen de la clandestinidad, difunden sus remedios, practican los ritos y ceremonias ancestrales, como una consecuencia del resurgir cultural que marca la época, sin embargo las estructuras de poder no han legalizado su ejercicio. Gracias a la iniciativa popular van alcanzando y proyectando sus necesidades. Prueba de ello se creó el Proyecto de Medicina Tradicional "En la mira de nuestras abuelas", que se desarrolla en Calderón, una zona Urbano – Marginal de Quito. Proyecto Piloto de Salud Pluricultural ha sido diseñado de manera participativa por madres de familia, curanderos y médicos.

La nueva medicina, no debe descartar posibilidades, debe ser un punto donde converjan de manera integral todos los viejos y nuevos conocimientos promoviendo una visión integral de la salud, que se exprese en el equilibrio espiritual, psicológico, social, ambiental, mental y físico del hombre.
Los Yachak tienen el deseo de buscar soluciones para superar el prejuicio cultural de desvalorización y miedo a la Medicina Ancestral, luchando también porque su conocimiento milenario sea respetado por las transnacionales que ponen en peligro los delicados ecosistemas en América Latina. Es quizá este el conflicto cultural, que debemos superar; medicina tradicional y ancestral, frente a medicina formal. Por un lado los laboratorios procesan, comercializa y lucran de las plantas y por otro lado el hombre ve en la naturaleza la posibilidad de salud familiar; en esta negación la corriente del nuevo ser humano es hallar los equilibrios necesarios para que la medicina como ya dijimos sea una expresión complementaria.

Es bueno saber que aquellos que entregan su vida al servicio de la salud tradicional, en nuestro país se hayan organizado en diferentes tipos de organización y fundaciones para producir Medicina Ancestral como sucede como por ejemplo con la Asociación de Productores de Plantas Medicinales de Chimborazo “Jambi Kiwa”, la misma que agrupa a 623 familias, mayormente Puruhaes de 60 comunidades de los cantones Riobamba, Alausí, Pallatanga, Palmira, Guamote, Cumandá y Chambo y que construyendo comunitariamente nos proyecten un futuro de alternativas donde tengamos la posibilidad de elegir lo que entregamos a lo que más amamos, nuestros hijos.
En base a este testimonio, es necesario generar propuestas alternativas a nivel regional y  nacional, donde la Fundación podría jugar un papel protagónico para sistematizar estas experiencias y convertir en una verdadera empresa comunitaria de medicina ancestral al servicio de la salud alternativa de pueblos y nacionalidades indígenas en el Ecuador.

Por otro lado el vocablo “Shaman”, originalmente referido a los sanadores tradicionales de Turquía y Mongolia, pasó a adquirir el significado  general de Sabio o Médium. 
La palabra Shaman o Chaman se utiliza libremente para aludir a  cualquier hechicero o bruja que intente mantener comunicación con los fantasmas. En su forma original, parece ser una alteración de la palabra sánscrita Shramana, que insinuaba a un discípulo de Buda. Entre los mongoles, es un sinónimo de Mago.

Otros eruditos afirman que la palabra proviene de la lengua manchú, y que es incluso la única palabra usada frecuentemente en inglés, como préstamo de esa lengua.

De cualquier manera, el vocablo hace referencia a una persona capacitada con cierto saber paranormal, experto en conservar y transmitir los múltiples códigos de un complejo sistema de creencias sociales.
Cabe mencionar que la palabra pasó a través de ruso y del alemán antes de ser adoptada en inglés. En cualquier caso, la forma plural apropiada de la palabra es “Shaman” o los “Shamans” y nunca “Shamen”, dado que no guarda relación con el término anglosajón “Hombre”. Por ende, Shaman o Chaman es correcto tanto para un hombre como para una mujer curandera o hechicera.

Por otra parte, la palabra Shamanka podría ser correcta para un hablante de ruso, porque se trata de la variación utilizada para el género femenino.
En la mitología griega, la función del Shaman o Chaman era la de nigromante, es decir: se lo creía capaz de atraer espíritus y de revivir cadáveres para utilizar como esclavos, soldados o herramientas para la adivinización. Actúan como mediadores dentro de su cultura: se comunican con espíritus a nombre de su comunidad y nunca motivados por intereses individuales.

En algunas culturas, los patos funcionan como Símbolos Chamánicos. Estos animales son capaces de volar y de nadar, así que se cree que pertenecen tanto al mundo superior como inferior. De manera semejante, el Shaman y el Jaguar se identifican en algunas culturas amazónicas, dado que este felino es capaz de moverse libremente en el suelo, en el agua y también trepar a los árboles, ascendiendo y descendiendo entre dos mundos tan fácilmente como el alma de los chamanes.

MISIÓN

La misión de la Fundación es Fortalecer el Conocimiento y la Sabiduría de la Etnomedicina Andina y Amazónica de los pueblos y nacionalidades en el Ecuador y Latinoamérica  mediante acciones multidisciplinarias de producción de conocimientos ancestrales, Educación y Formación de Nuevos Sabios en la Medicina Ancestral, el cultivo, el respeto, el cuidado y la explotación racionalizada de los Recursos Etnobotánicos que permitan garantizar contar con abundante material para la elaboración de medicamentos que permitan sanar a los pacientes y lograr garantizar el buen vivir de nuestros pueblos.

 VISIÓN

Los miembros de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas en el Ecuador, viven en sus comunidades, sus parroquias, cantones  y provincias un estado de salud que garantiza vivir una vida digna, segura, amable, acogedora, saludable, con excelentes niveles nutricionales, un estado fisiológico en perfectas condiciones,  un ambiente lleno de plantas etnobotánicas, y sin contaminación que garantiza un buen nivel de equilibrio psicológico emocional, que les permite amplias oportunidades para desarrollar sus tradiciones culturales, conocimientos y sabidurías ancestrales de la cosmovisión andina.

FINALIDAD

Contribuir a que los pueblos y nacionalidades indígenas en el marco del Estado de Derecho establecidos en la Constitución ecuatoriana y los instrumentos internacionales puedan disfrutar de un sistema nutricional de excelente calidad y garantizar la salud física, biológica y psicológica en el marco de la seguridad alimentaria como garantía para alcanzar el buen vivir de los pueblos.

OBJETIVO

La finalidad del Presente Plan Estratégico es establecer acciones metodológicas y estratégicas de la Fundación Intercultural Runa Yachay – FIRY a fin de dar cumplimiento con los objetivos para la cual fue creada dicha institución y de esa manera dar viabilidad y funcionalidad institucional al servicio de los pueblos y nacionalidades que necesiten de servicios etnomedicinales que oferta la Fundación.