ANTECEDENTES
Las culturas
prehispánicas que habitaron el Ecuador, tenían una forma cósmica de ver y
entender el mundo; es decir sus vivencias como filosofía estaban fundamentadas
en el entendimiento de las leyes que rigen la naturaleza. De ahí que su
cosmovisión no fuera lineal al estilo occidental, sino más bien circular o
mejor dicho cíclica.
Dentro de la
evolución de estas culturas, surgieron divisiones naturales en la escala
social, en la que los iniciados o conocedores de los misterios; los Yachak,
Iwishin, Taitas y Mamas tuvieron y tienen fundamental trascendencia para el
desarrollo religioso político y social de los pueblos.
¿Quién es el Yachak?, es un hombre de conocimiento, que ha recibido las iniciaciones simbólicas de un maestro, que le han permitido alcanzar conocimientos en astrología, medicina, artes y ciencias, para ponerlas al servicio de su pueblo, pero más que eso, es el depositario de la cultura secreta e iniciática y de los conocimientos adquiridos a lo largo de la historia de un pueblo.
Muchos confunden a los Yachaks o los llaman Shamanes, cuando la denominación correcta es Yachak, actualmente en el Ecuador como en América Latina existen muchos iniciados, los más trascendentes permanecen invisibles a la sociedad y son los que guardan los ritos y los conocimientos del pueblo indio.
Makarios
Oviedo, escritor riobambeño, en su investigación Periodística – Antropológica
“El Retorno del Hombre Rojo”, recoge en una serie de entrevistas, la forma de
ver, entender y asimilar el mundo de estos hombres de conocimiento que se
reunieron hace algunos años en Cochabamba – Bolivia, para juntar sus
vibraciones para preparar a los pueblos en los cambios que se avecinan con el
próximo Pachacutik, o ciclo de 500 años como lo explica claramente el cineasta
e investigador ecuatoriano en su documental “Puntiachil”; lo cierto es que como
ya dije, para los indios el devenir histórico es circular y responde a ciclos,
que se van alternando en etapas de prosperidad y decadencia, según se desprende
de las investigaciones, los Yachak creen que el segundo Pachacutik ya inició y
llegará a su punto culminante entre la tercera y cuarta década de este siglo,
con lo que se verá un resurgir de la cultura indígena, de su visión ecológica y
humanista de relacionarse con los elementos, de su respeto a la Madre Tierra.
Estos Yachak reunidos en Cochabamba, plantearon elementos unificadores a esta
evolución cíclica, así cobra fundamental vigencia la visión Teórica – Práctica
de la cultura del maíz.
El conocimiento y sobre todo el entendimiento de los ciclos de la vida, marcan necesariamente las nuevas formas de interrelación que el hombre de este siglo debe tener con la naturaleza, interrelación que obligatoriamente debe estar marcada por el respeto.
La salud
integral, es un derecho del ser humano, como tal dentro de las manifestaciones
implícitas de la cultura, debe ser valorado en sus distintas dimensiones. Dada
la crisis económica que atraviesa nuestro país y la idiosincrasia de nuestro
pueblo la medicina tradicional y ancestral ha tomado un auge, auge que se debe también a
los equilibrios que proporciona el hacer uso de la misma, es decir las pocas
contraindicaciones médicas que provoca.
La Medicina Ancestral y Tradicional, en el Ecuador tiene raíces históricas que se remontan diez mil años en el tiempo, cuya permanencia se ha hecho plausible a lo largo de tres siglos de colonia española y dos de vida republicana. Vigencia que ha sido sustentada en satisfacer las necesidades y cosmovisiones de los pueblos necesitados del Ecuador, así se han nutrido con su esencia; indios, mestizos, montubios, campesinos, y otros grupos que han encontrado en ella una alternativa menos costosa y de fácil acceso.
Los viejos
curanderos salen de la clandestinidad, difunden sus remedios, practican los
ritos y ceremonias ancestrales, como una consecuencia del resurgir cultural que marca la
época, sin embargo las estructuras de poder no han legalizado su ejercicio.
Gracias a la iniciativa popular van alcanzando y proyectando sus necesidades.
Prueba de ello se creó el Proyecto de Medicina Tradicional "En la mira de
nuestras abuelas", que se desarrolla en Calderón, una zona Urbano –
Marginal de Quito. Proyecto Piloto de Salud Pluricultural ha sido diseñado de
manera participativa por madres de familia, curanderos y médicos.
La nueva medicina, no debe descartar posibilidades, debe ser un punto donde converjan de manera integral todos los viejos y nuevos conocimientos promoviendo una visión integral de la salud, que se exprese en el equilibrio espiritual, psicológico, social, ambiental, mental y físico del hombre.
Los Yachak
tienen el deseo de buscar soluciones para superar el prejuicio cultural de
desvalorización y miedo a la Medicina Ancestral, luchando también porque su
conocimiento milenario sea respetado por las transnacionales que ponen en
peligro los delicados ecosistemas en América Latina. Es quizá este el conflicto
cultural, que debemos superar; medicina tradicional y ancestral, frente a medicina formal.
Por un lado los laboratorios procesan, comercializa y lucran de las plantas y
por otro lado el hombre ve en la naturaleza la posibilidad de salud familiar;
en esta negación la corriente del nuevo ser humano es hallar los equilibrios
necesarios para que la medicina como ya dijimos sea una expresión
complementaria.
Es bueno saber que aquellos que entregan su vida al servicio de la salud tradicional, en nuestro país se hayan organizado en diferentes tipos de organización y fundaciones para producir Medicina Ancestral como sucede como por ejemplo con la Asociación de Productores de Plantas Medicinales de Chimborazo “Jambi Kiwa”, la misma que agrupa a 623 familias, mayormente Puruhaes de 60 comunidades de los cantones Riobamba, Alausí, Pallatanga, Palmira, Guamote, Cumandá y Chambo y que construyendo comunitariamente nos proyecten un futuro de alternativas donde tengamos la posibilidad de elegir lo que entregamos a lo que más amamos, nuestros hijos.
En base a
este testimonio, es necesario generar propuestas alternativas a nivel regional
y nacional, donde la Fundación podría
jugar un papel protagónico para sistematizar estas experiencias y convertir en
una verdadera empresa comunitaria de medicina ancestral al servicio de la salud
alternativa de pueblos y nacionalidades indígenas en el Ecuador.
Por otro lado el vocablo “Shaman”, originalmente referido a los sanadores tradicionales de Turquía y Mongolia, pasó a adquirir el significado general de Sabio o Médium.
La palabra Shaman o Chaman se utiliza
libremente para aludir a cualquier
hechicero o bruja que intente mantener comunicación con los fantasmas. En su
forma original, parece ser una alteración de la palabra sánscrita Shramana, que
insinuaba a un discípulo de Buda. Entre los mongoles, es un sinónimo de Mago.
Otros eruditos afirman que la palabra proviene de la lengua manchú, y que es incluso la única palabra usada frecuentemente en inglés, como préstamo de esa lengua.
Otros eruditos afirman que la palabra proviene de la lengua manchú, y que es incluso la única palabra usada frecuentemente en inglés, como préstamo de esa lengua.
De cualquier manera, el vocablo hace referencia a una persona capacitada con cierto saber paranormal, experto en conservar y transmitir los múltiples códigos de un complejo sistema de creencias sociales.
Cabe
mencionar que la palabra pasó a través de ruso y del alemán antes de ser
adoptada en inglés. En cualquier caso, la forma plural apropiada de la palabra
es “Shaman” o los “Shamans” y nunca “Shamen”, dado que no guarda relación con
el término anglosajón “Hombre”. Por ende, Shaman o Chaman es correcto tanto
para un hombre como para una mujer curandera o hechicera.
Por otra parte, la palabra Shamanka podría ser correcta para un hablante de ruso, porque se trata de la variación utilizada para el género femenino.
En la
mitología griega, la función del Shaman o Chaman era la de nigromante, es
decir: se lo creía capaz de atraer espíritus y de revivir cadáveres para
utilizar como esclavos, soldados o herramientas para la adivinización. Actúan
como mediadores dentro de su cultura: se comunican con espíritus a nombre de su
comunidad y nunca motivados por intereses individuales.
En algunas culturas, los patos funcionan como Símbolos Chamánicos. Estos animales son capaces de volar y de nadar, así que se cree que pertenecen tanto al mundo superior como inferior. De manera semejante, el Shaman y el Jaguar se identifican en algunas culturas amazónicas, dado que este felino es capaz de moverse libremente en el suelo, en el agua y también trepar a los árboles, ascendiendo y descendiendo entre dos mundos tan fácilmente como el alma de los chamanes.
MISIÓN
La misión de
la Fundación es Fortalecer el Conocimiento y la Sabiduría de la Etnomedicina
Andina y Amazónica de los pueblos y nacionalidades en el Ecuador y
Latinoamérica mediante acciones
multidisciplinarias de producción de conocimientos ancestrales, Educación y
Formación de Nuevos Sabios en la Medicina Ancestral, el cultivo, el respeto, el
cuidado y la explotación racionalizada de los Recursos Etnobotánicos que
permitan garantizar contar con abundante material para la elaboración de
medicamentos que permitan sanar a los pacientes y lograr garantizar el buen
vivir de nuestros pueblos.
VISIÓN
Los miembros
de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas en el Ecuador, viven en sus
comunidades, sus parroquias, cantones y
provincias un estado de salud que garantiza vivir una vida digna, segura,
amable, acogedora, saludable, con excelentes niveles nutricionales, un estado
fisiológico en perfectas condiciones, un
ambiente lleno de plantas etnobotánicas, y sin contaminación que garantiza un
buen nivel de equilibrio psicológico emocional, que les permite amplias oportunidades
para desarrollar sus tradiciones culturales, conocimientos y sabidurías
ancestrales de la cosmovisión andina.
FINALIDAD
Contribuir a
que los pueblos y nacionalidades indígenas en el marco del Estado de Derecho
establecidos en la Constitución ecuatoriana y los instrumentos internacionales
puedan disfrutar de un sistema nutricional de excelente calidad y garantizar la
salud física, biológica y psicológica en el marco de la seguridad
alimentaria como garantía para alcanzar el buen vivir de los pueblos.
OBJETIVO
La finalidad
del Presente Plan Estratégico es establecer acciones metodológicas y
estratégicas de la Fundación Intercultural Runa Yachay – FIRY a fin de dar
cumplimiento con los objetivos para la cual fue creada dicha institución y de
esa manera dar viabilidad y funcionalidad institucional al servicio de los
pueblos y nacionalidades que necesiten de servicios etnomedicinales que oferta
la Fundación.